28.8.06

POLLOCK

Si hay un momentito en Internet, vale la pena ver

www.jacksonpollock.org



www.jacksonpollock.org

24.8.06

listos!


La salsa es cuento aparte. La hice con "tomate perita", salsa de tomates normal, laurel, ajo, orégano, nuez moscada, un poco (muy poco) de pimienta, cilantro al final. Y para los "mañosos" con la berenjena, las puse a asar con aceite de oliva y un poco de ajo (en polvo, seco) y la pasé por la "procesadora" tipo "mini-peemer", por lo que no se vió ni un rastro de la bernejena original. Me parece que le da a la salsa un espesor perfecto además no se nota, para los mañosos que todavía no descubren lo sabrosas que son. No sé mucho de vinos, pero creo que con cualquier tinto, queda todo esto muy bueno. Felipe hizo una ensalada de lechugas (¿costinas?) con champiñones, aceituna, limón, aceite y mucho cilantro) Todo quedó muy bueno!

en agua hirviendo


acumular

doblando


8.8.06

CAPPELLETTIS EN CONSTRUCCIÓN

DISCULPEN LAS MOLESTIAS... EL RESTO DE LA RECETA SERÁ PUBLICADA EN BREVE...!!!

masa estirada


Finalmente hay que lograr una masa en el nivel 7 u 8, eso depende de varias cosas. Estirarla. Algunos le ponen un poco de aceite de oliva para que se amás manejable, ya que como todas las cosas que tienen huevo tienden a secar. (Por eso lo del champú o "shampoo" de huevo, al revés del de palta) Yo prefiero no ponerle nada de aceite, para hacer más ágil este momento. Parece que todo esto de las pastas es de momentos, superficies y temperaturas...

y así se reserva en una bola de masa en un paño...

de cocina, limpio y húmedo...

como un molino...

primero amasar un poco y después empezar con la máquina


y después le voy hechando harina...


Bair los huevos en un bol


Para la masa, hay quienes prefieren ir incorporándoselos de a poco a un cerrito de harina, a mí me resulta mejor así.

Puré de espinacas

Pero no sopa.

Espinacas "sancochadas"


Espinacas "trozadas"

Se supone que no hay que picarlas con cuchillo ya que este las puede oxidar y amargar, sólo se puede hacer después de cocidas, mientras tanto solamente "trozarlas".

"Cebolla en olla"

Un poco de mantequilla y muy poco de nuez moscada...

Cebollas para Cappelletti



La picada puede ser mediana, ya que después la moleré con la mini-pimer o "mini-peemer"...

Hoy 8 de Agosto: Sto. Domingo de Guzmán

Santo Domingo de Guzmán
Autor José Gil de Castro
Técnica Oleo sobre tela
Dimensiones 0.73 x 0.46 m.
Año 1817
Ubicación Museo Nacional de Bellas Artes. Santiago, Chile.
Fuente
Catálogo exposición retrospectiva de José Gil de Castro, Museo Nacional de Bellas Artes Junio-Julio de 1994.

7.8.06

Mitra





Estas son mitras. La mitra es el "tocado" litúrgico apropiado para todos los obispos del rito latino, incluyendo al Papa. También la ocupan los abades. La palabra mitra se deriva del latín mitra, nombre dado al tocado de los sumos sacerdotes judíos. Se compone de dos alas de material endurecido, como una tela noble (lino, seda, algodón torcido) con apresto y son un cartón entre dos telas, unidas por una cinta con dos largas piezas de tela ribeteadas que cuelgan desde la base posterior de la mitra, que se llaman ínfulas. El tocado cónico usado solamente por el Papa para cubrir la cabeza tiempo atrás, ha evolucionado en la mitra de hoy día. La primera, la blanca corresponde a la de un cardenal u obispo que se usó en el Concilio Vaticano II. La que tiene bordado el arcoiris, la cruz en rojo, la eme y la corona es de un Cardenal sudafricano. La otra es de un obispo en los años 70.
Según Santo Tomás, la mitra tiene dos lados por que significa que el que la lleva tiene la "ciencia" del Antiguo y del Nuevo Testamento, así como el rostro de Moisés mostraba haces luminosos que salían de su cabeza . Se le "impone" al portador como "escudo de fortaleza y salud", para que "armado" por esats fuerzas se presente "terrible" ante los "adversarios de la verdad". Las ínfulas representan la "Prontitud" y la otra la "Diligencia" que deben tener los obispos para defender la fe, hasta con su propia sangre, aunque esto pareces ser característico de los cardenales, de ahí su nombre y su color que no es púrpura sino rojo. También se dice que caen sobre las espaldas significando que aunque cueste debe ser consecuente entre lo que predica y como
actúa.
En el siglo XV se usaban mitras simples de algodón blanco. El papa Paulo II fue el primero que concedió a los cardenales en 1464, el uso de la mitra de seda confeccionada en damasco blanco, de la que pendían las cintas de seda roja.

Existen tres clases de mitra: la pretiosa suele estar adornada con diamantes y piedras preciosas, o con láminas de oro y plata; la auriphrygiata, compuesta de algunas pequeñas margaritas, o de seda blanca tejida con oro, o de tela de oro simple sin láminas ni margaritas; la simplex, hecha sencillamente de seda de Damasco o de otra clase, o también de tela blanca de lino con franjas rojas en las cintas que caen sobre las espaldas.

Las margaritas mencionadas que corresponden a la “aurifrigiada”, simbolizan a la inocencia, al niño Jesús o la advertencia de este mismo al considerar la buena nueva, el evangelio, como “perlas”,(margaritas) que no deben ser arrojadas a los “cerdos”. También se entienden las margaritas como símbolo de sencillez, humildad e incluso hasta obediencia (Vale recordar que finalmente pasó a ser el monograma de Sta. Margarita Mª de Alacoque.
Este tipo de mitra se usa desde Adviento hasta Navidad, exceptuando la tercera Dominica Gaudete, en la cual se usa la preciosa como señal de alegría.



Cappelletti - Capelletti




Encontré estas imágenes en la red, para hacerse una idea. Son fotos como de los años 60, de algo sirven. Se supone que uno debe lograr de alguna manera la forma del "sombrero" litúrgico del obispo. También buscando dí con esto:

QUÉ SON EXACTAMENE LOS CAPPELLETTI

Los cappelletti son un formato de pasta rellena que adopta la forma de un anillo, básicamente como los tortellini. Para hacerlos se corta la lámina de pasta fresca en círculo, se rellena el mismo, se dobla en dos en forma de una media luna pegando bien sus bordes para que no se salga el relleno y, por último, se enrolla alrededor de un dedo de la mano para crear el anillo.

Se trata de un formato de pasta empleado tradicionalmente durante las navidades en la Romagna.

Generalmente se considera que los cappelletti son especialmente aptos para prepararlos con caldo, de suerte que obtenemos una sopa en la que fotan los cappelletti.

No estoy de acuerdo en varias cosas. Me consta que no es sólo para las "navidades". Creo que como en la foto se vé, no pueden ser en base a una masa redonda sino cuadrada, para que dé efecto de mitra episcopal. Bueno todo esto es para entender la forma.

San Cayetano... providencia, providencia, providencia





Cuenta la mamá, que la abuela ponía una estampa de San Cayetano en el lugar donde guardaba los alimentos, despensa, alacena, estante en la cocina, etc. Y todavía, mi mamá dice una jaculatoria, tipo mantra para invocarlo: San Cayetano, patrono de la providencia, que nunca falte pan, abrigo, subsistencia, ¡providencia!, ¡providencia! ¡providencia! o algo así, todavía no me lo sé bien. Encontré por ahí estas otras versiones.

ORACION A SAN CAYETANO
Padre mio San Cayetano! Capellan del Padre Eterno, Que con tus manos nos das la victoria para el cielo; dadme pan, San Cayetano, Santo queridisimo de Dios, dadme hogar, dadme vestidos y pan de aquel que comiste vos, que como el pan es de Dios, por eso lo pide el cristiano. Dadme pan San Cayetano, Santo de la Providencia, miranos con paciencia y dadnos tu benedicion. San Cayetano; tu divina providencia se extienda sobre nosotros, a fin de que nunca nos falte ni pan, ni casa ni abrigo, ni alimento, ni vestido. En el nombre del padre, del Hijo y del Espiritu Santo. Amen.

Otra:

Oh Glorioso San Cayetano Padre de la Providencia, no permitas que en mi casa me falte la subsistencia y de tu liberal mano una limosna te pido en lo temporal y humano.
Oh Glorioso San Cayetano Providencia, Providencia, Providencia (Aqui se pide la gracia que se desea conseguir).

Padre Nuestro, Ave Maria, Gloria.

Jaculatoria
Glorioso San Cayetano interceded por nosotros ante la Divina Providencia.

esta última se parece más a la que recuerdo de mi abuela.

Yo puse un "stiker" de san Cayetano en mi primer refirgerador.

En la Iglesia de San Francisco acá en Santiago hay una imagen muy bonita de este santo a la entrado mano izquierda. Hoy pasé, pero me dijeron que por ser lunes "el templo estaba en mantención" y solo la abrieron en la mañana para la misa de 8.

2.8.06

San Joaquín y Santa Ana (Protoevangelio de Santiago)

C

CAPÍTULO I

EL DOLOR DE JOAQUÍN

1.- Consta en las historias de las 12 tribus de Israel, que había un hombre llamado Joaquín, rico en extremo, el cual aportaba ofrendas dobles diciendo: El excedente de mi ofrenda será para todo el pueblo, y lo que ofrezca en expiación de mis faltas será para el Señor, a fin de que se me muestre propicio.

2.- Y habiendo llegado el gran día del Señor, los hijos de Israel aportaban sus ofrendas, y Rubén se puso ante Joaquín y le dijo: No te es lícito aportar tus ofrendas el primero, porque no has engendrado en Israel vástago de posterioridad.

3.- Y Joaquín se constrictó en gran medida y de dirigió a los archivos de las 12 tribus de Israel, diciéndose: Veré en los archivos de las 12 tribus si soy el único que no he engendrado vástagos en Israel, e hizo perquisiciones y halló que todos los justos habían procreado descendencia en Israel, más se acordó del patriarca Abrahán y de que Dios en sus días postrimeros le había dado por hijo a Isaac.

4.- Y Joaquín quedó muy afligido y no se presentó a su mujer sino que se retiró al desierto, y allí plantó su tienda, y ayunó 40 días y 40 noches diciendo entre si: No comeré, ni beberé, hasta que el Señor, mi Dios, me visite, y la oración será mi comida y mi bebida.

CAPÍTULO II

EL DOLOR DE ANA

1.- Y Ana, mujer de Joaquín se deshacía en lagrimas, y lamentaba su doble aflicción diciendo: Lloraré mi viudez y lloraré también mi esterilidad.

2.- Y habiendo llegado el gran día del Señor, Judith, su sierva le dijo: ¿Hasta cuando este abatimiento de tu corazón?, he aquí llegado el gran día del Señor en que no te es lícito llorar, más toma este velo que me ha dado el ama del servicio, y que yo no puedo ceñirme porque soy una sierva, y el tiene el signo real.

3.- Y Ana dijo: Apártate de mi lado que no pondré eso, por que el Señor me ha humillado en gran manera, acaso algún perverso te ha dado ese velo y tu vienes ha hacerme cómplice de su falta, y Judith respondió: Que mal podría desearte, pues el Señor ya te ha herido de esterilidad para que no des fruta a Israel.

4.- Y Ana sumamente afligida se despojó de sus vestidos de duelo, y se lavó la cabeza, se puso su traje nupcial, y hacia la hora de nona, bajó al jardín para pasearse y vio un laurel que colocó bajo su sombra y rogó al Señor diciendo: Dios de mis padres, bendíceme, y acoge mi plegaria, como bendijiste las entrañas de Sara y le distes a su hijo Isaac.

CAPÍTULO III

TRENOS DE ANA

1.- Y levantando los ojos al cielo vi un nido de gorriones, y lanzó un gemido diciéndose: Desventurada de mi, ¿quien me ha engendrado?, ¿que vientre me ha dado a luz?, ¿porqué me he convertido en objeto de maldición para los hijos de Israel?, ¿quien me ha ultrajado y expulsado con irrisión del templo del Señor?.

2.- Desventurada de mi, ¿a quien soy semejante?, no a los pájaros del cielo, porque aún los pájaros del cielo son fecundados ante ti, Señor.

3.- Desventurada de mi, ¿a quien soy semejante?, no a las bestias de la tierra, porque aún las bestias de la tierra son fecundadas ante ti Señor.

4.- Desventurada de mi, ¿a quien soy semejante?, no a estas aguas, porque aún estas aguas son fecundadas ante ti Señor.

5.- Desventurada de mi, ¿a quien soy semejante?, no a esta tierra, porque aún esta tierra produce frutos a su tiempo y te bendice, Señor.

CAPÍTULO IV

LA PROMESA DIVINA

1.- Y he aquí, que un ángel del Señor apareció y le dijo a Ana: Ana, el Señor ha escuchado y atendido tus suplicas, concebirás y parirás y se hablará de tu progenitura en toda la tierra, y Ana dijo: Tan cierto como el Señor, mi Dios, vive, si doy a luz un hijo, sea varón, sea hembra, lo llevaré como ofrenda al Señor mi Dios, y permanecerá al servicio todos los días de su vida.

2.- Y he aquí que dos mensajeros llegaron a ella diciéndole: Joaquín tu marido viene aquí con su rebaño porque un ángel del Señor ha descendido hasta el, diciéndole: Joaquín, Joaquín, el Señor Dios ha oído y aceptado tu ruego, sal de aquí porque tu mujer Ana concebirá en su seno.

3.- Y Joaquín salió, y llamó a sus pastores diciendo: Traedme 10 corderos inmacula, y serán para el Señor mi Dios, 12 terneros, y serán para los sacerdotes y para el consejo de los ancianos, y 100 cabritos, y serán para los pobres del pueblo.

4.- Y he aquí que Joaquín llegó con su rebaño, y Ana, que le esperaba en la puerta de su casa, viole venir, y corriendo hacia el le echó los brazos al cuello diciendo: Ahora conozco que el Señor mi Dios me ha colmado de bendiciones, porque era viuda, y ya no lo soy, estaba sin hijos y voy a concebir uno de mis entrañas, y Joaquín reposó en su hogar aquel primer día.

CAPÍTULO V

CONCEPCIÓN DE MARIA

1.- Y al día siguiente presentó sus ofrendas, diciendo entre si de esta manera: Si el Señor Dios me es propicio, me concederá ver el disco de oro del gran sacerdote, y una vez hubo presentado sus ofrendas, fijo su mirada en el disco del gran sacerdote cuando este subió al altar y no notó mancha alguna en si mismo, y Joaquín dijo: Ahora se que el Señor me es propicio y me ha perdonado todos mis pecados, y salió justificado del templo del Señor, y volvió a su casa.

2.- Y los meses de Ana se cumplieron y al 9º dio a luz, y pregunté a la partera: ¿Que he parido?, la partera contestó: Una niña, mi alma se ha glorificado en este día, y acostó a la niña en su cama y transcurridos los días legales Ana se lavó y dio el pecho a la niña y la llamó María.

CAPÍTULO VI

FIESTA DEL PRIMER AÑO

1.- Y la niña se fortificaba de día en día, y cuando tuvo 6 meses su madre la puso en el suelo para ver si mantenía en pie y la niña dio 7 pasos y luego avanzó hacia el regazo de su madre, que la levantó diciendo: Por la vida del Señor que no marcharás sobre el suelo hasta el día que te lleve al templo del altísimo, y estableció un santuario en su dormitorio que no dejaba tocar a las hijas de los hebreos que se conservaban sin mancilla y que entretenían a la niña con sus juegos.

2.- Y cuando la niña llegó a la edad de 1 año, Joaquín celebró un gran banquete, e invitó a el a los sacerdotes y a los escribas y al consejo de los ancianos y a todo el pueblo israelita, y presentó la niña a los sacerdotes y ellos la bendijeron diciendo: Dios de nuestros padres, bendice a esta niña, dale un nombre que se repita siglos y siglos a través de las generaciones, y el pueblo dijo: Así sea, así sea, y Joaquín la presentó a los príncipes de los sacerdotes, y ellos la bendijeron, diciendo: Dios de las alturas dirige tu mirada a esta niña y dale una bendición suprema.

3.- Y su madre la llevó al santuario de su dormitorio y le dio el pecho, y Ana entonó un cántico al Señor Dios, diciendo: Elevare un himno al Señor mi Dios, porque me ha visitado y a alejado de mi los ultrajes de mis enemigos, y me ha dado fruto de su justicia, a la vez uno y múltiple ante el, ¿quien anunciará a los hijos de Rubén que Ana amamanta a un hijo?, sabed, sabed, vosotros las 12 tribus de Israel que Ana amamanta a un hijo, y dejó reposando a la niña en el santuario de su dormitorio y salió y sirvió a los invitados y terminado el convite, todos salieron llenos de júbilo y glorificando al Dios de Israel.

CAPÍTULO VII

CONSAGRACIÓN DE MARÍA EN EL TEMPLO

1.- Y los meses se sucedían para la niña, llegó a la edad de 2 años, Joaquín dijo: Llevémosla al templo del Señor para cumplir la promesa que le hemos hecho, no sea que nos la reclame y rechace nuestra ofrenda, y Ana respondió: Esperemos al tercer año, a fin de que la niña no nos eche de menos, y Joaquín repuso: Esperemos.

2.- Y cuando la niña llegó a la edad de 3 años, Joaquín dijo: Llamad a las hijas de los hebreos que estén sin mancilla y que tome cada cual una lámpara, y que esta lámpara se encienda para que la niña no vuelva atrás y para que su corazón no se fije en nada que es de fuera del templo del Señor, y ellos hicieron los que se les mandaba, hasta el momento en que subieron al templo del Señor, y el gran sacerdote recibió a la niña, y abrazándola la bendijo y exclamó: El Señor a glorificado tu nombre en todas las generaciones y en ti hasta el último día, el Señor hará ver la redención por él concedida a los hijos de Israel.

3.- He hizo sentarse a la niña en la tercera grada del altar y el Señor envió su gracia sobre ella, y ella danzó sobre sus pies y toda la casa de Israel la amó.

Homenaje atrasado a Santa Ana


Santa Ana abuela de Cristo,
Madre de la Madre de Dios,
Por tu grande dicha
Ten nos compasión.
Vuelve tus miradas
A nuestro dolor;
Enjuga mi llanto,
Calma mi aflicción.
¡Ay mi Señora Santa Ana!
Con tan bello don naciste
Que a quien sus penas te cuenta
Tú siempre lo socorriste.
Aquí postrado a tus plantas
Socorro vengo a pedirte:
Mírame con compasión
Por el gozo que tuviste
Cuando a la Virgen María
Entre tus brazos tuviste.
Eres Abuela de Dios,
Consoladora de tristes;
Consuélame por tus penas,
Que tan grandes las tuvisteis.

el perdón de Asís


CONDICIONES PARA GANAR LA INDULGENCIA PLENARIA DEL PERDÓN DE ASÍS (para sí mismo o por los difuntos)


o Confesión sacramental para estar en gracia de Dios (ocho días antes o después);
o Participación en la Misa y Comunión eucarística;
o Visita a la iglesia de la Porciúncula, donde se renueva la profesión de fe, mediante la oración del CREDO, para afirmar la propia identidad cristiana;
o La oración del PADRE NUESTRO, para afirmar la propia dignidad de hijos de Dios recibida en el Bautismo;
o Una oración según las intenciones del Papa, para afirmar la propria pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visibile de unidad es el Romano Pontífice.

LA INDULGENCIA


Los pecados no sólo des
truyen o lastiman la comunión con Dios, sino que también comprometen el equilibrio interior de la persona y su ordenada relación con las criaturas.
Para una curación total no sólo se necesita el arrepentimiento y el perdón de las culpas, sino también una reparación del desorden provocado, que normalmente sigue existiendo. En este empeño de purificación el penitente no está solo. Se encuentra inserto en un misterio de solidaridad en virtud del cual la santidad de Cristo y de los santos le ayuda también a él. Dios le comunica las gracias merecidas por otros con el inmenso valor de su existencia, a fin de hacer más rápida y eficaz su reparación.
La Iglesia siempre ha exhortado a los fieles a ofrecer oraciones, buenas obras y sufrimientos como intercesión por los
pecadores y sufragio por los difuntos. En los primeros siglos los obispos reducían a los penitentes la duración y el rigor
de la penitencia pública por la intercesión de los testigos de la fe que sobrevivían a los suplicios. Progresivamente se ha acrecentado la conciencia de que el poder de atar y desatar recibido del Señor incluye la facultad de librar a los penitentes también de los residuos dejados por los pecados ya perdonados, aplicándoles los méritos de Cristo y de los santos, de modo que obtengan lograda de una ferviente caridad. Los pastores conceden tal beneficio a quien tiene las debidas disposiciones interiores y cumple algunos actos prescritos. Su intervención en el camino penitencial es la concesión de la indulgencia.
C.E.I. Catequismo de adultos, n. 710

ante el Papa


Y Francisco se presentó de inmediato al Pontífice Honorio III que en aquellos días se encontraba en Perusa, y con candor le contó la visión que había tenido.
El Papa lo escuchó con atención y después de algunas objeciones, le dio su aprobación. Luego dijo: "¿Cuántos años de indulgencia quie-
res?". Francisco al punto le respondió: "Padre Santo, no pido años, sino almas!". Y se dirigió feliz hacia la puerta, pero el Pontífice lo llamó de nuevo: "Cómo, ¿no quieres ningún documento?". Y Francisco le di-
jo: "¡Santo Padre, me basta su palabra!".
"Si esta indulgencia es obra de Dios, Él verá cómo dar a conocer su obra; yo no necesito ningún documento; el papel debe ser la Santísima Virgen María, Cristo el notario y los Ángeles los testigos". Y algunos días después, junto con los Obispos de la Umbría, dijo con lágrimas al pueblo reunido en la Porciúncula: "¡Hermanos míos, quiero mandaros a todos al Paraíso!".