2.8.06

Porciúncula - PORZIUNCOLA


La capilla, de antiquísima construcción, venerada por las apariciones de los espíritus celestiales, pertenecía a los monjes Benedictinos del Subasio que llamaban "Pontiuncula" (es decir, pequena porción) a la más pequeña propiedad del monasterio en la cual estaba. En seguida el nombre de la tierra pasó a designar la iglesita misma. Habiendo quedado en abandono por mucho tiempo, fue restaurada por San Francisco quien comprendió aquí claramente su vocación y fundó la Orden de los Frailes Menores (1209), "fijando aquí su morada, dice S. Buenaventura, por la reverencia que tenía hacia los Angeles y por su amor entrañable a la Madre de Cristo a quien estaba dedicada la iglesita". Obtuvo de los Benedictinos como don el lugar y la capilla, para hacer el centro de su nueva institución. El 28 de marzo de 1211 Clara de Favarone de Offreduccio, recibió en esta capilla de manos del santo el habito franciscano, iniciando la Orden de las Damas Pobres (Clarisas). En 1216, en una visión, Francisco obtuvo de Jesús mismo la indulgencia del Perdón de Asís que fue aprobada por el papa Inocencio III, lucrable una sola vez, los días 2 y 15 de agosto y 4 de octubre y otra vez en cualquier día del año cumpliendo las condiciones indicadas en la página 11. En la Porciúncula, que fue y es el centro del franciscanismo, San Francisco reunía cada año a sus frailes en Capítulo (reuniones generales) para discutir la Regla y para que se encendieran en nuevo fervor. Es célebre el "Capítulo de las Esteras", al cual concurrieron más de cinco mil frailes(1221).

lnterior de la Porciúncula

El interior de la Porciúncula conserva toda la frescura de la primitiva austeridad franciscana. Las piedras, rústicamente cuadradas, parecen recordar la mano inexperta del joven restaurador Francisco. Pero en sus reflejos lucientes hay casi el eco de la plegaria incesante que desde siglos se eleva desde esta "pequeña porción" de la tierra. Millones y millones de almas han atravesado esta "puerta de videa eterna" y se han postrado aquí para volver a hallar la paz y el perdón en la gran Indulgencia.
Las condiciones para obtener el "Perdón" son las prescritas para todas las indulgencias plenarias, o sea:
1) Visita al Santuario rezando un Padre nuestro y un Credo;

2) Confesión sacramental y Sagrada Comunión;

3) Una oración por las intenciones del Sumo Pontífice, por ejemplo un Padre nuestro y Avemaria.

El gran cuadro de Prete Hilario

La pintura del gran cuadro sobre el altar es de Prete Hilario de Viterbo (1393). Al centro , Anunciación del ángel a Maria, alrededor, (de derecha hacia abajo) Milagro de las Rosas, Concesión, aprobación y publicación de la célebre indulgencia. Notable, en alto, el momento de la aparición de Jesús y la Virgen al santo, que implora de rodillas el gran privilegio. En la Porciúncula, además de las fiestas del Perdón, de la Asunción, de San Francisco, de la Inmaculada y de tantas otras solemnidades que atraen masas ingentes de fieles, se celebra con especial solemnidad la Jornada de oraciones por los devotos del Santuario, el 25 de marzo (en esta circunstancia desde todo el mundo llegan Cartas a Nuestra Senora de los Angeles); y la Jornada para commemorar los devotos difuntos, el segundo domingo de noviembre.

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