21.3.06

...como el azúcar, uno rosado, uno gris...


Los hongos nacen en silencio; algunos nacen en silencio; otros, con un breve alarido, un leve trueno. Unos son blancos, otros rosados; ése es gris y parece una paloma, la estatua de una paloma; otros son dorados o morados. Cada uno trae - y eso es lo terrible- la inicial del muerto de donde procede. Yo no me atrevo a devorarlos; esa carne levísima es pariente nuestra.Pero, aparece en la tarde el comprador de hongos y empieza la siega. Mi madre da permiso. Él elige como un águila. Ese blanco como el azúcar, uno rosado, uno gris. Mamá no se da cuenta de que vende a su raza.
Marosa Di Giorgio, Los Papeles Salvajes, 1991.

1 comentario:

María Santísima dijo...

qué poema más lindo, Marosa me acompaña todos los días en mis paseos...