26.3.06

Alcachofas de Jerusalén o "Papas Topinambur"






El viernes, junto a un “Estofado de San Juan”, en la casa de Felipe ofrecieron crema de “Alcachofas de Jerusalén” o “papitas topinambur”. Estas son unas papas con sabor a alcachofas, o más bien una especie de tubérculos como bulbos de lirio o jinjibre, o papa de Apio, dijo Javier. El asunto es que con harta mantequilla, algo que se parece a las flores-alcachofas, crema, papas de verdad, un poco de apio pasado por la múlinex, y si se quiere nuez moscada (yo le pongo a todo lo que tenga crema y sal!) queda muy bueno…

2 comentarios:

magdalena dijo...

No son alcachofas ni vienen de Jerusalén

En realidad, son unos tubérculos parecidos a las papas/ patatas, que nacen en las raíces de una especie de pequeño girasol amarillo que prolifera en los jardines de otoño, una planta muy popular en las casas inglesas.
En otros lugares, se le aprecia más por la belleza de sus flores que por su valor culinario y son pocas las personas que han probado este alimento. En los catálogos de jardinería se conoce a este tubérculo con el nombre de tupinambú o patata de Málaga, aunque la segunda acepción es equívoca, pues sirve también para designar al boniato/batata, que pertenece a otra especie.
Su nombre científico es Helianthus tuberosus y pertenece a la familia de los girasoles. La planta crecía silvestre en Nueva Escocia, hasta que un francés la encontró a mediados del siglo XVII y la trajo a Europa. Cuando la presentó por primera vez en el mercado de París, los franceses la bautizaron con el nombre de topinambour, el de una tribu de indios traídos también de América que eran exhibidos como curiosidad junto con la exótica hortaliza.
Más tarde, los italianos, denominaron a este tubérculo como girasole de Canadá, que está más de acuerdo con su naturaleza botánica y con su nombre en lengua nativa: Kaischuc Penauk, que significa raíces de sol.
Más tarde, los italianos, denominaron a este tubérculo como girasole de Canadá, que está más de acuerdo con su naturaleza botánica y con su nombre en lengua nativa: Kaischuc Penauk, que significa raíces de sol.
Sin, embargo, fueron los holandeses quienes lo cultivaron en cantidades importantes después de importarlo de Italia y le pusieron el nombre de alcachofas de Jerusalén. Alcachofas por su gusto, y Jerusalén como una corrupción del nombre italiano girasole. Con esta identidad pasó a Inglaterra, donde, a pesar de que pronto se descubrió el error de la denominación, se siguió manteniendo.
En la época victoriana estuvo de moda una sopa hecha con tupinambú, que de acuerdo con el hábito muy inglés de perseverar, se llamó sopa palestina.

Juanjo dijo...

Alcachofas de Jerusalén


En un rincón de casi todas las pequeñas huertas que acompañan a las clásicas casitas inglesas, existe una plantación de alcachofas de Jerusalén. Uno de mis lectores, que acaba de regresar de la isla y ha probado un curioso puré, preparado con las raíces de esta planta, me pide información sobre su naturaleza. Las alcachofas de Jerusalén ni son alcachofas, ni vienen de Jerusalén. En realidad, son unos tubérculos parecidos a las patatas, que nacen en las raíces de una especie de pequeño girasol amarillo que prolifera en los jardines de otoño.

En nuestra tierra, donde no es abundante, se le aprecia más por la belleza de sus flores que por su valor culinario y son pocas las personas que han probado este alimento. En los catálogos de jardinería se conoce a este tubérculo con el nombre de tupinambú o patata de Málaga, aunque la segunda acepción es equívoca, pues sirve también para designar al boniato, que pertenece a otra especie.

El nombre científico es Helianthus tuberosus y pertenece a la familia de los girasoles. La planta crecía silvestre en Nueva Escocia, hasta que un francés la encontró a mediados del siglo XVII y la trajo a Europa. Cuando la presentó por primera vez en el mercado de París, los franceses la bautizaron con el nombre de topinambour, el de una tribu de indios traídos también de América que eran exhibidos como curiosidad junto con la exótica hortaliza.

Los italianos, algo más tarde, mostraron más cordura y designaron al tubérculo como girasole de Canadá, que está más de acuerdo con su naturaleza botánica y con su nombre en lengua nativa: Kaischuc Penauk, que significa raíces de sol.

Fueron los holandeses quienes lo cultivaron en cantidades importantes después de importarlo de Italia y le pusieron el nombre de alcachofas de Jerusalén. Alcachofas por su gusto, y Jerusalén como una corrupción del nombre italiano girasole. Con esta identidad pasó a Inglaterra, donde, a pesar de que pronto se descubrió el error de la denominación, se siguió manteniendo.

En la época victoriana estuvo de moda una sopa hecha con tupinambú, que de acuerdo con el hábito muy inglés de perseverar en sus históricos errores, se llamó sopa palestina.

PURÉ DE TUPINAMBÚ

Los tubérculos, una vez limpios, se cuecen durante 20 minutos en agua y sal, se pasan por el chino con unas cucharadas de puré de patata para darle consistencia. Antes de servirlo, se añade cuando está todavía caliente un buen trozo de mantequilla. Puede sustituir a la alcachofa o a la patata en cualquiera de sus aplicaciones usuales.